martes, 29 de diciembre de 2009

Uummm...

1 comentario:

El Españoleto dijo...

Erase una mujer llamada Palas a un corazón pegado,
erase un corazón superlativo,
erase un corazón bondadoso y melodioso,
un barco que la mar salvaba.
Erase un sol que alumbraba la oscuridad que el hombre arrastraba,
pero la soledad pensativa no la olvidaba,
erase sólo grandeza lo que abrigaba,
era Palas Corazón más pasión.
Erase un contrafuerte que los amigos necesitaban.
Erase un corazón que Costa Rica albergaba;
los blogs de Palas corazones eran.
Erase un corazón infinito,
muchísimo, corazón, corazón ya lo quiero,
que no quererlo fuera delito.

(De una nariz de Quevedo a el corazón de Palas)