domingo, 15 de marzo de 2009

Relatos

Tarde fría de febrero. Acordé tomar un café con mi mejor amiga aprovechando la ocasión que estamos pronto a concluir la práctica en la Caja. Bajamos por el ascensor como siempre entre risas y hablando tonterías, luego pasamos la revisión del guarda y ya afuera ibamos rumbo a tomarnos ese anhelado café.

-Por la Avenida Central hay un lugar que me dijo Humberto que es bueno y además él me va a...

-¿Sigues con ese tipo?, interrumpí --y seguro con una cara nada agradable al ver la expresión que me hizo mi amiga--,

- Perdón, solo digo que no me trae buena espina, tú lo sabes... y lo peor es que nunca me equivoco- dije lo último entre dientes y tan bajo que solo yo lo escuché.

Llegamos y pedimos dos cafés. Con el frío que hacía en esa tarde, no se nos antojaba otra cosa. Empezó hablando de que había vuelto con su chico y las razones "justificables" para eso... lo que yo resumí en pocas palabras: ¡estás de las narices!

En ese momento Humberto hizo su entrada triunfal: cabello crespo negro algo largo, 1,60mts de estatura, tez blanca para ser mexicano, ojos cafés, contextura delgada, 40 años. Saludó con un beso en la boca a mi amiga y a mí, con un simple ¡Hola!, igual, no es que deseara más.

Con una cara de súplica mi amiga pide que la excuse para irse. Mis deseos eran hablar con ella, no con él por lo que con una sonrisa de oreja a oreja la dejo irse, pero con la convicción de que más tarde la llamaría para regañarla por hacer dobles compromisos. ¿El café era conmigo o era con él?

Tomé un par de sorbos del café. Estaba bastante bueno y aprovechando el tiempo me dedico a ver a la gente que pasa por la ventana del local. Es impresionante lo que se puede ver y deducir de los rostros de las personas...

Trabajadores en busca de casa felices de que la jornada llegara a su fin, niños felices por andar en la calle "viendo ventanas" y mejor aún si llevan una bolsa entre sus manos... bendita inocencia... Adolescentes talvez escapados del colegio o de casa... Parejas felices, otros no tanto, otros que parecen que ni se dan cuenta que van de la mano, la rutina... maldita rutina...

Mi café está apenas por la mitad, sigo entretenida mirando a la calle hasta que veo entre la muchedumbre a un hombre tez blanca, vestido con saco de tal forma que lo hace verse atractivo, caminaba con la mirada en alto, su maletín en la mano derecha, unos 1,82mts de estatura, contextura ni gordo ni flaco, cabello negro corto, ojos cafés...

- ¡¡¡Uppps!!! Me está viendo...- dije sin querer mientras me hice tragado el café y sentía como me ponía roja, roja, roja...

Volví a ver a la ventana unos diez segundos después y ya no estaba...

-Uyyy... que vergüenza- ya me estaba volviendo el alma al cuerpo hasta que escuché una voz masculina a mis espaldas decir...

-¡Hola!-

10 comentarios:

Eva dijo...

Y luego del hola qué pasó? (puro chiquillo que le cuentan un cuento todo emocionado) jeje
Un abrazo Palas.

Io dijo...

uy!!! quiero más!! ehhhhhhhh
me dejo con el clavo.. será el mesero?, humberto? quien era!!!! jaja

La Morada dijo...

Chan chan chan chan chan chan!!

(Si no se entendió, era música de suspenso)

Que genial relato Palis, esta súper!!

Jale x un café ;) Yo no tengo Humbertos. ja ja ja ja

P. Vargas dijo...

Quede como en los finales de telenovela antes de los comerciales:

-Cinthia Maria del Monte del Carmen de la Trinidad, Jose Alberto Santos Torrealba no es tu verdadero padre...

(Close-up en la cara de la joven y a cortes comerciales)(Y las sodas? jaja me encantaba ese asuncio)

Ya en serio, ta buenisimo el relato Palis, me dejaste super intrigado. Espero la segunda parte! Saludos, un abrazo y feliz inicio de semana!!

Mujer de Maiz dijo...

Y que pasó????
No me deje picada!

Mario dijo...

¿Para cuándo "Relatos II"? ¡Excelente historia! Que increíble como puedes relatar de esa manera algo que los demás mortales veríamos como un simple suceso cotidiano...
Saludos...

Magy dijo...

Mi primer visita por aca y ya quedé asombrada, ahhhh ese café que a todos nos inspiran letras y recuerdan anécdotas, un café caleinte y una historia que contar en cada uno de ellos... excelente post..

Besos!!

Natalia Astuácas dijo...

Diay pero ¿qué fue aquello?... nos dio a todas por tomar café... el mío fue hace ya como una semana... creo que ya es hoa de actualizarlo...

Un abrazo amiga... ya sabés que he andado un oque perdida pero ya voy volviendo a la normalidad je je je...

un abrazote.

Palas dijo...

Muy pronto RELATOS II jejeje...

Gracias por sus comentarios, se les agradece mucho...

Cafe? jajaja a mi hace tiempo me ha dado pero como te dije hace algun tiempo, esa bebida exquisita me trae buenos y malos recuerdos jejeje...

El Mae de Desampa dijo...

No habia leido los relatos, apenas empezando y me dejo con ganas de mas. Que excelente esta!