martes, 25 de julio de 2006

Enseñanza



Una madre llevó a su hijo con el Mahatma Gandhi y le imploró:

“Por favor, Mahatma, pídale a mi hijo que no coma azúcar.”

Gandhi, después de una pausa, le dijo:

“Tráeme a tu hijo de aquí a dos semanas.”

Dos semanas después, ella volvió con el hijo. Gandhi miró muy hondo en los ojos del niño y le dijo:

“No comas azúcar.”

Agradecida —aunque perpleja— la mujer le preguntó:

“¿Para qué me pidió dos semanas? ¡Podría haberle dicho lo mismo la primera vez que lo traje!”

Y Gandhi respondió:

“Hace dos semanas, yo estaba comiendo azúcar.”

1 comentario:

Ana dijo...

que buenooooooo, excelente reflexion!!!1