
Y es que hay días como hoy donde la cobija pelea por mi... pelea contra esa responsabilidad que se va adquiriendo conforme vamos creciendo y no me quiere dejar ir... no me quiere compartir... es egoísta, es celosa, totalmente caprichosa...
No te vayas, me dice dulcemente... tiernamente... me acaricia y sabe mis puntos débiles... ¿cómo vas a dejarme si estamos tan calientitas? ¿me vas a decir que no te gusta? ¿si estás feliz, para qué cambiar eso? No seas así quédate... al menos cinco minutos más...
Y me quedo cinco minutos más que se vuelven media hora...
Me levanto a regañadientes... lamentando el momento en que acepté este trabajo... me baño con este frío y cuando regreso está ella... calientita, con esa mirada tentadora y sigue haciendome esas propuestas indecorosas...
Si te vas, te lo pierdes... me advierte...
Y me voy... pensando en ella... deseándola... recordándole cuando me tiene entre sus brazos... como cuesta dejar la cobija a veces...
Y que tal un café?
-
-Si de esos fríos que...
-No, no... mejor caliente!
-Bueno que acompañe un cigarro... y otro... tras otro...
-Fumar?
-No, hablo de fumar y tomar café, e...
Hace 22 horas




Relacionado con escribir, escritos, Yo