sábado, 31 de mayo de 2008

Propiedad Privada


Esta semana le he dado vueltas a un asunto que no sé si es común o al menos en mi entorno próximo lo ha sido...

Tengo amigas (si, son unas amigas... no es ese viejo cuento de: mirá, tengo una "amiga" que tiene este y este problema... ¿qué le recomendarías? y al final es uno jaja) que se han metido con "propiedad privada" (léase hombres casados).

Al principio el juego de la conquista (la cacería)...

Después jugar (comer lo cazado)...

Luego ese silencio e incómodos encuentros (desechar las sobras y buscar nueva víctima)...

Es cuando las mujeres (en este caso, mis amigas) les viene a la mente todo tipo de conflictos mentales entre ¿qué de todo lo que antes me decía es cierto? ¿no era que me quería? Que si no estuviera con ella, estaría conmigo... y demás cuestionamientos existencialistas...

A las mujeres creo que algunas veces (no todas) nos gusta lo complicado... nos gustan los retos... lo difícil (alguna que otra pequeña oportunidad algo fácil bastante bueno no lo desechamos) pero aún así no entiendo...

Con tantos lotes sin dueños... ¿para qué irse de precaristas a una propiedad privada?

Mejor ahorrar un poquito (ahorro emocional diría o al menos eso se me ocurre ahorita) y tiene luego su propiedad (su chic)*


*Aplican restricciones

1 comentario:

andrés dijo...

Completamente de acuerdo es mejor tener su propia tierra y cuidarla mucho que andar de precaristas metiendonos en propiedades ajenas. A veces pica la mano pero que va el precio es alto!