viernes, 14 de agosto de 2015

A veces quiero entender y no entiendo


A ver...

Anoche o ayer fue uno de esos días en que dices: "¡wow, que mal día tuve!" Si, fue tan solo un mal día pero no es que tengo una mala vida.

Con ganas de llevar ciertas cosas al día pero no puedes por la cita a las 10am.  Tranqui, no pasa nada.  La atención médica es rápida hasta que te mandan exámenes urgentes y te los hacen de una. "¡Wow, que eficiente la Caja!" dices pero se te quita esa idea a las 3pm cuando llevas desde las 10:30am esperando el resultado.  Entablas conversación con una señora mayor esperando las medicinas en la Farmacia, de esas que pueden ser tu abuelita y hasta le hago ride a su casa sin conocerla. Who cares, una buena acción no está de más.

Encontrarte con el amor de tu vida y celebrar:

1. Su fin de la práctica.
2. Su oferta de trabajo.
3. Que perdiste 2 kilos en un mes.
4. Que la oferta laboral que esperabas no llegó.  La tristeza embargó el ambiente un momento al leer la noticia PERO no es el momento, no conviene, no por ahora, no pasa nada.

Pasas los mejores momentos de la tarde noche entre risas, "knocles", besos, abrazos y... hora del beso de buenas noches en la parada de buses.

Vuelves a tu casa con esa sonrisa y felicidad del mundo que solo el estar enamorado de esa persona.  Te reciben tus gatos y los dos que has rescatado hace 24 horas.  Limpiar las cajas de arena, el piso de la sala y la cocina... no hay música en el ambiente pero en tu cuerpo, alma, mente y corazón hay una tonada especial.

Se abre la puerta, un beso, un "¿cómo estás?" y la cara de ver un misingo nuevo... le dices que son dos y es darle rienda suelta a esa parte del cuerpo que no tiene hueso y hiere más que un cuchillo con dos filos.

Really?  ¿Sólo por rescatar dos gatos?

"¿Por qué lo hizo?"
"Porque quiero."
"Eso no es una respuesta..."

¿No lo es? ¡Puta! 34 años y no sabe que amo los gatos, que no tengo el corazón de dejarlos en la calle esperando que un perro o una persona les haga daño... tienen un mes y el otro mes y medio, ¿los aguaceros? ¿durmiendo bajo el carro? Creo que no me conoce, aunque me ha dado 23 de sus cromosomas.

Soy una mala agradecida.  Me he quedado sin padre.  Soy una mala hija.

¡PUTA!  ¡Hubiese querido ser una mala hija de verdad para que pueda hablar paja!

Como si fuera poco, a salir corriendo con uno de tus peluditos al Veterinario pues esta enfermo de un momento a otro.  Llega a la Vete y está como si nada... ¿celos de los rescatados?  De vuelta en taxi, oh si, nos han separado a Haru y a mi... for good?  Only God knows...

24 horas después y no entiendo lo que le pasó a ese señor.

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