sábado, 27 de julio de 2013

Primera noche


La brisa fría se mete en la habitación.  Lejos de mis expectativas y agradecida con Dios, el cielo y todas las fuerzas del mundo, es un cuarto para dos con baño.  No seré delicada pero si hay algo que no soporto son los baños sucios y bueno, si en el trabajo pasaban cosas que eran peor que una película de terror, en baños de hospitales, compartidos por hombres y mujeres, bueno... ustedes se imaginarán.

Una señora de más de 60 años, simpática y conu n espíritu jovial está por más de 22 días.  Cirugía fuerte pero como no quiere comer mucho (si, extraña sus golosinas y cerealito de casa).  A subir proteínas y caminar para ver si con suerte en una semana o dos la dejan ir a su amado Limón. Menciona lo guapo que es el Negro y de lo mucho que me quiere mi padre.

Uno de sus hijos se queda con ella, permiso de 24/7.  Simpático, sin duda heredado.  Hablador y en estas circunstancias donde el tiempo pasa como un cuenta gotas, pues lo agradezco.  Hablamos de fútbol, del grandioso TEAM, del equipo de los amores e su madre que recién perdió con Carmelita, de la Sele que también pierde contra Honduras, de lo perra que es Saborío (secreto a voces) y de la cuna de deportistas que es Limón.  Tocamos política y a la vez del libro que va a leer un rato esa noche.  Le gusta escribir pero su lugar de inspiración es la playa en la madrugada.

 A la salida esta el tele, hay Cable y es más que genial.  En el hospital no sé si se hacen amigos y amigas pero al menos el momento que estamos ahí es demasiado íntimo el aire... demasiado familiar... todos en condiciones y esperando que nos llamen al día siguiente o al otro pero ya estamos ahó esperando ser abiertos y mejorar nuestra salud.

Existen personajes, y sin duda para algún otro seré yo un personaje pero para mi novela existen bueno... la señora y su hijo, se me olvidaba del radio que tiene ella para escuchar música, programas de radio, etc.  Luego el Sr. Prendas que no escuchaba y debíamos llamar su atención siempre.  La señora religiosa, creyente a muerte, solterona, vieja, miedosa de su primera operación a los 67 años y dependiente de uno... fascinada con la noticia en la tele de Francisco y quién no me dejó ver la novela en paz.  El par de señores que caminan de un lado a otro, ya operados, conversones pero muy educados.  El enfermero que en 15 minutos que llevaba de estar internada ya me tenía hecho mi abanico manual (la señora que estaba conmigo esperó 4 días), "la ventaja de ser joven" me dijo la señora jejeje...

Deseo seguir escribiendo pero hacerlo en el cuaderno me tiene un poco cansada... no estoy segura de querer dormir pero bueno, hay que hacerlo en algún momento...

¿qué personaje seré yo?

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