De retos, peleas, arena...
Ese sudor mezclado con sangre...
Ese cansancio que molía los cuerpos pero la batalla no terminaba ahí...
Entre sábanas... cuerpos sudorosos... deseosos de placer, de victoria, de orgasmos...
Noches iluminadas por el fuego... llenas de gemidos...
Esa luna fiel testigo y cómplice...
Tu cuerpo y el mío...
Esas noches en Roma, fueron de gloria...





