viernes, 5 de noviembre de 2010

Esa lluvia tranquila

Ese gris en el cielo

Esa tranquilidad en el ambiente

Esa paz al ver hacia la ventana y escuchar la lluvia caer en el techo

Ese sorbo de café calentando mis labios y esas ganas de un cigarro

Maldita decisión de dejar el vicio pero al menos conservo la del café

Esas ganas de sexo, de jugar entre las sabanas y sentir orgasmos.
Cuerpos desnudos, sudorosos y cansados de tanto buscar el placer

El café se me termina y la lluvia agarra su impulso, el mismo impulso
que me lleva a mojarme las ropas gota a gota

Esa conexión con la tierra, con el cielo, con el agua

Esa energía que recorre mis venas, arterias y nervios que me hace
sentir viva

Estas tardes de lluvia definitivamente me conectan conmigo misma, con
la tierra y con la vida

2 comentarios:

P. Vargas dijo...

Si alejamos las catástrofes y preocupaciones que trae el agua, la lluvia tiene un efecto maravilloso en nuestra alma y nuestro cuerpo como lo tienen pocas estaciones en el año...

Me encanto leerte Palis, pude compartir muchos de esos pequeños sentimientos :D

Cuídate mucho, un enorme abrazo!

Palas dijo...

Gracias Varguitas... esas lluvias son toda, respetando la Naturaleza, ella nos respeta y todos podemos vivir en ese mundo tan rico que nos da las gotas que bajan de las nubes ;)